miércoles, 27 de enero de 2010

Al despertar

Tu indiferencia mataría si yo lo permitiera, no obstante, mí fortaleza no será invadida, por tus desplantes rutinarios.
Por la desagradable sensación que proviene de ti, sin saber realmente que sucedió ahí, buscaré más no me obsesionaré en encontrarle coherencia a esta historia.
No puedo pedir que seas consecuente con quien dejaste esa mañana sola en una cama.
Porque hay y hubo demasiado que yo me explicaré con esa noche, esos días, esos momentos.

Y alguna vez me dirás que no siempre tienes las palabras exactas, pero como excusa ya está gastada.
Y algún día yo te diré que esta novela la cree yo sin inicio ni final, viendo pues, tu inconstancia al actuar .

No hay comentarios: